¿CÓMO TE PODEMOS AYUDAR?

En Woodward Group entendemos el desafío de la logística.

Select your language

Últimas noticias

Entérate de los últimos acontecimientos en el terreno de la logística

Problemas y soluciones para la última milla

Las proyecciones anticipadas para la aceleración del e-commerce en los próximos años mostraban cifras que terminamos superando en pocos meses a raíz del distanciamiento social.

Las compras en línea se volvieron una necesidad para acatar las nuevas normas y este incremento en demanda fue tal que, para el mes de abril, rebasamos las inversiones de crecimiento destinadas por las compañías de logística sin intenciones de detenernos.

Muchas operaciones colapsaron bajo la nueva presión, afectando los tiempos de la cadena de suministro que frustraron a los clientes tratando de dar seguimiento a sus paquetes, los cuales se quedaban sin estatus de entrega.

Juan Antonio Andrade, exdirector de Logística de E-commerce en Wal-Mart México y Centroamérica, proporciona una cifra recopilada por la Asociación Mexicana de Ventas Online de la cual es miembro: 54% de las compras en línea tienen algún tipo de problema y dos de los tres principales tienen que ver con la actividad logística.

¿Qué problemas son esos que afectan la logística del e-commerce? ¿Cómo podemos resolverlos? Para evidenciarlos junto a sus soluciones hay que exponer primero qué es la última milla, pues en su ejecución se encuentran los problemas y al mismo tiempo, las soluciones que pueden mejorar la experiencia del consumidor con la cadena de suministro.

 

Problema y Solución

Para simplificar al máximo la definición, se puede decir que los repartos de última milla son aquellos que se encuentran al final de la cadena de suministro, afectados principalmente por factores como alto tráfico, fenómenos naturales, averías en el vehículo de reparto, etc. Sin embargo, todos estos factores comunes han estado presentes desde que los servicios de paquetería y correo iniciaron sus labores, por lo que no son ninguna sorpresa para las evaluaciones de riesgo.

La pandemia y la nueva realidad, por otro lado, trajeron consigo factores beneficiosos y perjudiciales para las empresas de logística y el transporte urbano en general. Por ejemplo, al principio, la reducción de movilidad urbana por la cuarentena permitió a las compañías de paquetería entregar grandes volúmenes de paquetes generados por el aumento en el comercio electrónico, mejorando la eficiencia de cada desplazamiento. Con la entrada a la nueva realidad, el aumento de automóviles en las calles no vino acompañado de una reducción en la demanda del e-commerce, pero sí alzó las dificultades para seguir satisfaciéndola con la misma efectividad. A continuación, enumeramos los problemas más preocupantes en la logística de última milla y cómo podemos darles solución.

  1. Falta de estacionamientos seguros: la demanda de zonas de carga y descarga puede crecer hasta en un 70% para las manchas urbanas con la salida escalonada a la nueva normalidad. La creación de lugares especiales para el movimiento de mercancía permite reservar espacios con anticipación y reorganizar el reparto en horas pico.
  2. Opciones de entrega: aunque la entrega a domicilio es preferida por los usuarios, esta genera costos más elevados para las empresas por el porcentaje de entregas que no se pueden realizar a la primera y requieren un segundo intento. Estos costos terminan por cobrársele al consumidor, entonces la opción de recoger en puntos u oficinas de entrega puede reducir el costo a empresas, y por consiguiente, lo abarata también para los usuarios.
  3. Transporte y almacén alternativo: La combinación de repartos a pie o en vehículos no motorizados, junto a la implementación de almacenes urbanos comunitarios, pueden acercarnos a una logística verde al mismo tiempo que fuerzan la eficacia de las operaciones a través de regulación por el sector público.
  4. Gestión en tiempo real: Lo más común entre operaciones logísticas es hacer un control de sus flotas vehiculares manual, muchas veces en hojas de cálculo. Este sistema permite un control más cerrado, pero no es suficientemente rápido en situaciones como cambios de dirección de entrega en la última milla. Por ello, sistemas de control en tiempo real son necesarios para tener un panorama real minuto a minuto, ajustando automáticamente la operación como sea necesario para sostener su eficiencia.
  5. Seguimiento eficiente: la proliferación de los smartphones ha facilitado el seguimiento logístico, pues ya no es necesario implementar costosos sistemas GPS en cada vehículo, siendo que todos los repartidores poseen un teléfono fácilmente agregable a nuestra red de rastreo empresarial. Sin embargo, es importante incluir en ese seguimiento geográfico una aplicación que funja como sistema de gestión que permita generar reportes de calidad igual que en una fábrica, permitiendo habilitar correcciones pertinentes que aseguren la máxima calidad posible. Recordemos también que es crucial empoderar al consumidor con respecto al rastreo de sus paquetes; de nada sirve que nosotros tengamos esa información y no podamos compartirla con el usuario.

Con estas cinco soluciones es importante poner algo en perspectiva: la nueva realidad aceleró al e-commerce de una manera impredecible superando todos los cálculos hechos por los expertos logísticos. Y aunque dicha súper-carga vaya a regularizarse eventualmente, el e-commerce actual representa una manera de hacer negocios que ni se reducirá considerablemente ni mucho menos dejará de existir. La demanda llegó para quedarse y si elegimos ignorarla, podemos vernos con un problema que avecine otra crisis logística peor aún de la que trajo el distanciamiento social.